“La inflación es la demostración de la incapacidad para gobernar” fue la definición que ofreció como respuesta Mauricio Macri en campaña electoral del 2015, sentenciando que ese no sería un problema en su gobierno.

En abril de este año, ya con los índices inflacionarios desbocados, el ahora Presidente Macri, reconoció que no era tan sencilla esa tarea, pero de manera poco creíble señaló que la inflación estaba descendiendo. «Pensábamos que íbamos lograr bajar la inflación más rápido de lo que está bajando, pero está bajando, el compromiso con llegar al dígito sigue como un compromiso prioritario», fue su textual declaración de tres meses atrás en los estudios del canal oficialista TN. El 3,7% de junio representa un acumulado para los últimos 12 meses del 29,5%, casi 3 puntos más del índice anual de los 12 meses que heredó del 2015, que fue del 26,9% según la inflación registrada por la Ciudad de Buenos Aires de aquel tiempo que tenía a Macri como Jefe de Gobierno.

Hacia adelante la perspectiva no es alentadora. Los precios mayoristas en junio subieron el 6,5% arrastrando un incremento del 44,1% anual. Esto significa que hay un desfasaje del 17,2% que indefectiblemente se sumará a los índices inflacionarios de los próximos meses permitiendo estimar que la inflación anual de este año estará por encima del 30%, el doble de lo planteado en el presupuesto nacional (15,7%).