Otro golpe al bolsillo del consumidor, en este caso a transportistas y automovilistas, que cargan combustibles en las estaciones de servicios de YPF.

La petrolera estatal hizo su aporte mensual para sostener la ola inflacionaria que sufrimos los argentinos, no quiso quedarse atrás de la determinación que tomó Shell días atrás y aumentó el precio de sus combustibles. Desde este martes, sus naftas saldrán un 1,6 por ciento más caras en promedio en todo el país. La nafta Súper queda en $37,62, Infinia a $43,40 y Diésel (D500) a $35,18. El argumento para sostener esta suba fue el precio del crudo en alza, según comentaron fuentes de la empresa. Sin embargo, cuando el crudo bajó, los precios de las naftas no bajaron.