Un proyecto de ley que busca avalar un convenio urbanístico, firmado entre la constructora IRSA y el gobierno porteño, comenzó a debatirse este jueves en comisión en la legislatura de la ciudad. La iniciativa prevé un conglomerado de edificios en la Costanera Sur, en el predio de la ex Ciudad Deportiva Boca Juniors. El expediente que fue presentado por el Ejecutivo el martes fue puesto rápidamente en tratamiento en una reunión conjunta de las comisiones de Planeamiento Urbano y Presupuesto.

En el plenario, funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Urbano del Gobierno local informaron algunos detalles del convenio alcanzado entre la administración porteña y el conglomerado privado, dueño del predio de 71 hectáreas, para cambiar la actual normativa que rige en los terrenos. Legisladores de la oposición pusieron el grito en el cielo ante la nueva embestida del oficialismo en triturar los pocos espacios verdes y libres que le quedan a la Capital Federal.  «Vendieron el equivalente a un barrio de San Telmo en tierras públicas de la Ciudad, podrían haberse ocupado de generar espacios verdes. Está muy claro, la prioridad son los grandes negocios inmobiliarios», manifestó Javier Andrade (Frente de Todos) agregando: «Ahora, se trata un negocio monumental, compraron el terreno por 50 millones y si aprueban esta normativa va a pasar a valer 1200 millones. Quieren aprobar la construcción del barrio cerrado de lujo de IRSA en la Costanera Sur». 

Esta nueva iniciativa se plantea después que más de 2 mil vecinos expresaran su repudio a un proyecto inmobiliario de similares características en Costa Salguero. Lo hicieron en audiencia pública y a la espera del tratamiento en segunda lectura del proyecto que propone la construcción de tres edificios en la costanera a un lado del aeroparque metropolitano.  En este caso Larreta busca la habilitación de nuevos usos del suelo -como los de viviendas y comercios  en la zona sur de la costanera que ya cuenta solo con autorización para actividades deportivas.

«Se trata de un nuevo intento del Gobierno de la Ciudad de cederle a Irsa la costa del río para hacer un barrio privado», esgrimió el diputado Matías Barroetaveña (Frente de Todos) quien también hizo notar quejosamente que los funcionarios que fueron a explicar el proyecto se retiraron antes de escuchar la posición de los legisladores que integran las comisiones.