La sesión ordinaria de este jueves en la Legislatura porteña concluyó de forma escandalosa. Los diputados cerraban la jornada mientras afuera, sobre la calle Perú, la Policía reprimía con gases lacrimógenos a manifestantes que reclamaban en contra de la sanción de una ley de residentes y concurrentes en los servicios de salud de la ciudad. Para calmarlos habían salido siete legisladores de distintos bloques opositores. Cuando intentaron ingresar la Policía no se los permitió por orden del personal de seguridad del parlamento. “Fue una situación, institucionalmente vergonzosa”, le explicó a cronistas parlamentarios Victoria Montenegro que fue uno de los siete diputados que quedaron afuera del palacio Ayerza. La legisladora del bloque Unidad Ciudadana comentó también que, ante la imposibilidad de acceder al recinto, se comunicaron telefónicamente desde la calle para hacer saber de la situación a sus compañeros de bancada quienes alertaron a Agustín Forcheri que ejercía la conducción de la sesión. “Estamos en proceso de votación”, fue la respuesta que se escuchó del legislador oficialista. La votación siguió su curso y el dictamen fue aprobado con 34 votos. Ahora, desde la oposición anuncian que llevarán a la justicia el reclamo para anular la sanción de la ley.