El presidente Alberto Fernández ratificó la voluntad argentina de reclamar para la región la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tal como ya es tradición. Lo hizo en el marco de un reportaje televisivo en la cadena televisiva TN. La elección de quien será el sucesor de Luis Alberto Moreno Mejía al frente de esta entidad viene siendo una pulseada que tiene como protagonista al presidente de Estado Unidos, Donald Trump, confrontando con la mayoría de los países latinoamericanos.

Desde Washington buscan imponer a Claver Carone contrariando un precedente histórico que establece a la presidencia del BID como un lugar siempre ocupado por algún representante de América Latina. Argentina logró el apoyo de México y Chile para impulsar a Gustavo Béliz, el actual secretario de Asuntos Estratégicos en el país. Su elección no será sencilla. Para ser electo Presidente del BID, el candidato debe tener el apoyo de un número de países miembros del Banco que le den mayoría absoluta del poder de sufragio del Banco, así como también una mayoría absoluta del número de países (26) miembros de las Américas.

Estados Unidos es el principal aportante y por lo tanto quien tiene el mayor porcentaje de votos (30%). El presidente Trump quiere un representante de su país al frente del BID para darle continuidad a sus políticas para la región. Asegura que no es cierto que exista una tradición de continuidad latinoamericana. Sostiene que en los últimos 15 años el titular fue Luis Alberto Moreno Mejía, un norteamericano (nació en Filadelfia) de origen colombiano que asumió la presidencia del BID en octubre de 2005 y fue reelegido para un tercer mandato el 14 de septiembre de 2015. Moreno Mejía se despachó hace pocos días con un mensaje en twitter felicitando al gobierno argentino y a sus acreedores por alcanzar un acuerdo sobre la deuda del país. «Es un paso importante en la recuperación económica», señaló.

Las chances que Trump logre su objetivo son altas, cuenta con el apoyo ya declarado de Brasil (11,3%) y Colombia (3,1%).  Las posibilidades argentinas (11,3%), se encuentra en el apoyo de los países de la Unión Europea que juntos reúnen el 16% de los votos y México (7,2%). Los tres porcentajes juntos, si bien no lograrían imponer al nuevo presidente, podrían imposibilitar el nombramiento del candidato de Trump.

En los últimos días también se sumó a la contienda Laura Chinchilla, quien fue presidenta de Costa Rica. De ser la elegida será la primera mujer en liderar el banco.

Los estatutos del Banco señalan que es necesario reunir, al menos, el 75% de los países asociados en la votación del nuevo directorio. La elección tendrá lugar en una reunión virtual de los Gobernadores del BID el 12 al 13 de septiembre próximo. Un cuestionamiento para que no se realice es, justamente, que sea por videoconferencia. De no realizarse habrá una espera de un año para un nuevo plenario. En el 2021 la realidad geopolítica, elecciones de por medio en varias naciones, podría ser distinta y las chances argentinas también.