Alberto Fernández aseguró este miércoles que su mayor urgencia como primer mandatario está puesta en “los que no tienen casa ni trabajo, no acordar con los acreedores”. Una afirmación que realizó en un acto realizado en el Museo del Bicentenario donde se firmó un convenio con la CGT y la CTA para asignar 1.200 viviendas del programa Procrear II – Cogestión local con sindicatos en la Ciudad de Buenos Aires y en distintos municipios bonaerenses.

Fernández continuó la línea de discurso de los últimos días al comparar lo que representa el monto invertido en obra pública o viviendas con la deuda que el gobierno de Macri asumió con el FMI. En este contexto el primer mandatario afirmó que el plan a tres años para construir 260 mil viviendas representa una inversión de 10.000 millones de dólares que es la “cuarta parte de la deuda que tomaron otros con el FMI irresponsablemente en un año”. Fernández también resaltó, ”tener un techo es un derecho humano y tenemos que preservarlo y garantizarlo”.

Sobre las 1.200 casas acordadas con los sectores gremiales, se distribuyen de la siguiente forma: En la Ciudad de Buenos Aires (791), Ezeiza (202), La Matanza (92), San Miguel (58), San Nicolás (27), Lincoln (13), Canning (12), Bahía Blanca (4) y Tandil (1).

El Presidente junto al ministro Ferraresi y el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, entregaron las llaves de casas a familias adjudicatarias del programa Casa Propia-Construir Futuro de manera simbólica en representación de 288 viviendas que se encuentran en la localidad de Ciudad Evita, y que demandaron una inversión de 420 millones de pesos.

Del acto participaron también el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Claudio Moroni.