Un fallo de la Justicia Federal le ordenó al Sanatorio Otamendi suministrarle dióxido de cloro intravenoso a un paciente. El pedido lo había presentado la familia del enfermo, una persona de 92 años contagiado con coronavirus. La determinación judicial asumida por el juez federal Javier Pico Terrero se respaldó en la indicación que había dado el neurocirujano personal del hombre. El fallo causó conmoción entre la comunidad médica, ya que se trata de una sustancia potencialmente tóxica, peligrosa para la salud, que no tiene eficacia demostrada en el tratamiento de covid-19 y que no cuenta con la autorización de la Anmat.

El magistrado había dictaminado que el hospital en cuestión debía «garantizar la implementación de los tratamientos prescriptos por su médico tratante». Sin embargo, el Sanatorio Otamendi y Miroli S.A apelaron el fallo del juez Pico Terrero. El paciente falleció en la tarde del lunes luego de contraer coronavirus.