Un escándalo de proporciones se desató en Chile al reconocer el Ministerio de Salud que 37.306 personas que no pertenecen a los grupos priorizados recibieron la vacuna contra el Covid 19. No son adultos mayores, ni personal de salud, ni residentes de hogares de ancianos, ni personal que realiza servicios esenciales o críticos. Al menos 9.517 corresponden a personas que tienen entre 18 a 39 años, de acuerdo a las cifras del Departamento de Estadísticas del Ministerio de Salud.

El Colegio Médico del país trasandino le pidió al Gobierno de Sebastián Piñera corregir el cambio e iniciar la vacunación a pacientes crónicos en el plazo original.

Chile aplica, mayormente, las vacunas Coronavac, del Laboratorio Chino Sinovac quien ya le envío casi 4 millones de dosis. Es una vacuna que aún no ha hecho conocer el ámbito científico la totalidad de las fases previos y resulta ser la de menos efectividad de las vacunas que el mercado farmacéutico mundial está ofreciendo, es de apenas el 51%. Chile recibió también partidas menores del laboratorio Pfizer.