Minutos después de las 3:30 de este jueves, 45 senadores aprobaron el presupuesto 2019 tras más de 11 horas de debate. 24 fueron por la negativa, y hubo una abstención. 

La ley de leyes establece un ajuste estimado en 400 mil millones de pesos que pegará directamente en la clase media y sectores de más bajo poder adquisitivo de la población. Además, destina al pago de la deuda externa 596 mil millones de pesos.

El senador Esteban Bullrich  tuvo tono desafiante al señalar que el gobierno esta ordenando las cuentas públicas «lo que demanda esfuerzo y sacrificio». También, comentó que tenemos «el doble de empleados públicos que Italia. Gobernar no es dar trabajo sino crear las condiciones para crear trabajo», aseguró en un discurso que apunto permanentemente a profundizar la grieta que lo separa del gobierno anterior. El neuquino Marcelo Fuentes devolvió gentilezas desatacando que el presupuesto es el espejo de las políticas de gobierno mostrando donde estarán los sectores beneficiados y perjudicados por el mismo. «Este presupuesto no cae desde el cielo, es una construcción del gobierno para eliminar las trabas que perjudicaban el endeudamiento externo, la eliminación de retenciones a los capitales especulativos y generar una dinámica en la baja de los ingresos de los asalariados». La rionegrina María Magdalena Odarda comenzó en forma tajante su discurso, «no voy a votar este presupuesto del FMI». La ex presidenta Cristina Fernández fue de las últimas en hablar y sentenció que «todos (por los senadores) hablan de la necesidad de sacrificios, pero ninguno de los que estamos sentados acá tenemos la autoridad moral para pedirle a la gente que se muera de hambre». También resaltó que será «un sacrificio que será inútil» porque no resolverá los problemas centrales de la economía argentina, «esto se va a tonar insostenible», advirtió puntualizando que dejarán una pesada herencia para preguntar «donde fue toda esa deuda que contrajeron».