Pese a la enorme debilidad que presenta su gobierno por estos días, el Presidente Mauricio Macri volvió a descargar culpas en el pasado, sin hacerse cargo de autocríticas y poniendo al gobierno anterior en el eje de sus críticas. Lo hizo en un discurso este lunes que se fue demorando en su presentación.

“Les vengo a hablar con el corazón “, inició Macri el mensaje en el que evitó dar precisiones sobre las nuevas medidas económicas, solo adelantó que volverán las retenciones a las exportaciones. “Vamos a pedirle a quienes más tienen para contribuir, me refiero a quienes exportan. Es un impuesto malo, pero es una emergencia”, señaló. También, adelantó que hará una reducción, a menos de la mitad, de los Ministerios que existen en la actualidad. “He decidido compactar más mi equipo”, sintetizó. Macri reconoció que la pobreza crecerá y por eso quienes reciben la Asignación Universal recibirán dos refuerzos, y se ampliará la lista de productos de precios cuidados. Lejos de reconocer errores propios, señaló que el país venía bien en el 2017 pero hubo contingencias externas e internas que golpearon la economía local. También mostró indignación por la causa de los cuadernos. Macri le puso dramatismo a su relato con suspiros que resonaban pomposamente y hasta se refirió su propio pasado personal señalando que “fueron los peores cinco meses de mi vida después del secuestro”. El presidente mezcló en su mensaje, pensamiento mágico, culpas ajenas y promesas de un país mejor a largo plazo.