Con un duro discurso apuntando con responsabilidades penales al irresponsable endeudamiento que sometió al país su antecesor en el cargo, el presidente Alberto Fernández abrió una nuevo período de sesiones en el Congreso Nacional y delineó el perfil que tendrá su gestión este año.

En el inicio de su mensaje el primer mandatario señaló que llegaba a esta cita con las «convicciones intactas». Después, repasó el primer año de gestión que tuvo a la pandemia como una dolorosa marca, hasta llegar a mostrar autocrítica señaló que «ningún gobierno sobre la tierra se puede arrogar el privilegio de no cometer errores pero todo gobierno sensible sí tiene la obligación de corregir esos errores para desterrar cualquier indicio de privilegio o de falta de solidaridad».

El primer dato fuerte de su mensaje lo planteó al hablar de las negociaciones que se realizaron, y aún se llevan adelante, para destrabar los vencimientos del país a partir de una deuda que asumió Mauricio Macri. Al hablar del irresponsable endeudamiento, Fernández anunció  que instruyó se inicie una querella criminal para determinar quiénes han sido los partícipes de la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales de la historia. Señaló que el acuerdo que esta llevando adelante el equipo económico con el FMI pasará por el congreso para su aprobación. La negociación contempla no dejar impunes los responsables de semejante irresponsable endeudamiento «La toma de deuda del gobierno anterior fue una administración fraudulenta y una malversación pública»

El Presidente, entre otros anuncios destacados, anunció que enviará un proyecto de ley para desdolarizar las tarifas de servicios públicos. «He ordenado el congelamiento de tarifas -he cumplido mi palabra-, y ahora llega el momento de regularizar el sistema tarifario que estuvo congelado todo este tiempo. Las tarifas deben corresponderse con las necesidades y capacidades de nuestra gente», y agregó “la incertidumbre de no saber cuánto iba a venir de luz y de gas ha legado a su fin». También prometió una reactivación ferroviaria con una inversión superior a los 4.700 millones de dólares.

Ratificó el proceso licitatorio de la hidrovía del Paraná, por donde sale el 75% de las exportaciones del país, prometiendo mayor control. En este marco reivindicó la creación del Consejo Federal de la Hidrovía.

Cuando se refirió al funcionamiento de la justicia atendió los reclamos que recaen sobre el sector para que también aporten impositivamente y se mostró crítico de los jueces que superando la edad establecida no se jubilan. No se detuvo ahí. Después de recordar que un fiscal procesado (Stornelli) sigue en funciones como si nada pasara, le pidió al Congreso que controle como actúa la justicia destacando que esa acción es algo que prevé la constitución nacional. También destacó la necesidad de despolitizar el Consejo de la Magistratura.

Sobre el combate a la inflación el primer mandatario destacó que se trata de «la principal evidencia de nuestras deficiencias» y consideró que «ninguna sociedad crece empobreciendo a los que viven de su salario» y resaltó que la solución para este conflicto requiere un abordaje global.

También le pidió que el Congreso apure el tratamiento de modificación del mínimo no imponible de Ganancias y agregó que “recuperar el salario medio en la Argentina es un desafío que debemos asumir» . En este contexto destacó: «Proponemos incrementar el mínimo no imponible para el impuesto a las ganancias. Recuperar el salario medio es un desafío que debemos asumir. Quiero pedirle a este cuerpo que apure el tratamiento de la ley que facilita la reducción del impuesto a las ganancias».