«Hablamos de lo que sucede en Argentina y el mundo, le comenté como marchan las negociaciones (por la deuda externa) y él, como siempre hace, me expresó su apoyo». Así reseñó, de manera muy breve, el Presidente Alberto Fernández al salir del encuentro que mantuvo este jueves con el Papa Francisco. La audiencia a solas entre el Papa y el mandatario argentino se realizó en el estudio del Aula Pablo VI -conocido dentro del Vaticano como «Il Fungo», y se extendió durante 30 minutos.

Desde el Vaticano se emitió un comunicado en términos formales señalando las «buenas relaciones bilaterales» con la Argentina durante la reunión que el presidente Alberto Fernández mantuvo primero con el secretario de Estado, Pietro Parolin, y luego con el Papa Francisco.

Fernández le obsequió al Sumo Pontífice productos orgánicos hechos por jóvenes recuperados de adicciones, una medalla sobre las Islas Malvinas y un libro biográfico de Enrique Santos Discépolo. Tras la reunión, el Papa saludó a cada uno de los integrantes de la comitiva oficial argentina, y hubo foto oficial y el tradicional intercambio de regalos.

Por su parte, Francisco le entregó al mandatario argentino un mosaico con la imagen de un hombre y una mujer que «responde a la invitación del Señor en el Génesis», cultivando y cuidando la tierra. La escritura junto al mosaico dice: «Que el fruto de la tierra y la obra del hombre se conviertan para nosotros en alimento de vida eterna». También le obsequió a Fernández escritos suyos y el último mensaje de la Jornada Mundial por la Paz.