La avalancha de vecinos que se manifiestan diariamente contra la construcción de edificios en 18 hectáreas de la costanera ubicadas frente al aeroparque metropolitano, podría generar un quiebre dentro de la alianza gobernante en la Ciudad y dejar sin resolución la propuesta que debe aún sortear la segunda lectura en la Legislatura porteña. Dos bloques, el del socialista de Roy Cortina y el que responde al radicalismo, que forman parte del oficialismo, debaten puertas adentro como afrontar el contundente revés que está recibiendo en las audiencias públicas (comenzaron a mediados de diciembre y finalizan el 28 de este mes) la iniciativa. Los vecinos les recuerdan a ambos que prometieron todo lo contrario durante la campaña. «Estamos evaluando el costo político que puede tener el continuar con esta idea», le confió en «off» a CP un legislador oficialista.

La propuesta que impulsa el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta está recibiendo criteriosas críticas. La realizan desde profesionales del área de la construcción, como arquitectos, hasta ciudadanos indignados por el permanente cercenamiento de la costa en favor de grandes negocios inmobiliarios que atienden a satisfacer a los sectores de mayor poder adquisitivo. “Es un plan de venta de tierras, que ahora son públicas, y de rezonificación para el desarrollo inmobiliario que sería de lujo, un nuevo puerto madero”, contó la legisladora Lucía Cámpora (Frente de Todos) este lunes en Radio Nacional señalando que el 97% de quienes están exponiendo por videoconferencia en el Palacio Ayerza lo hacen fustigando el proyecto. “Sería un negocio de unas dimensiones descomunales. En vez de recuperar el terreno, se pretende vender para que caiga en los desarrolladores inmobiliarios de siempre, yo creo que el grupo IRSA está atrás de todo esto”, agregó la diputada.

Nunca antes una audiencia tuvo tantos inscriptos (7.053) ni tantas jornada para un mismo proyecto. La negativa popular es tan rotunda que el propio Larreta esta pensando en dar marcha atrás con este negocio que promete ser super millonario para los desarrolladores. La gestión del actual Jefe de Gobierno está marcada de manera muy particular por la venta de espacios públicos, tierras finalmente destinadas a mega emprendimientos inmobiliarios.