En su domicilio ubicado en el barrio de Adrogué, rodeado de periodistas que lo entrevistaron con salidas en vivo por televisión, Leopoldo Luque, el último médico de Diego Maradona que se encuentra imputado de «homicidio culposo»-, aseguró este domingo que él no se reprocha nada y «se hizo lo mejor que se pudo» para tratar al ex astro futbolístico. El médico se mostró lógicamente tensionado ante las cámaras y en un pasaje de la charla se quebró en llanto.

«No hubo un error médico de parte de nadie. Diego tuvo un evento fortuito. Fue un ataque cardíaco de un paciente que en las características de él, es lo más común del mundo que muera así», sostuvo tras el allanamiento de los investigadores policiales y judiciales a su casa. «Lamentablemente es un hecho que podía pasar, antes o después. Se hacía todo lo posible para disminuir la chance pero no para bloquearlo», describió Luque para reiterar que no hubo errores en los procedimientos y no se arrepiente de nada de lo que hizo. «No me reprocho nada. Estoy orgulloso todo lo que se hizo por Diego. Se hizo lo mejor que se pudo».