La Plaza de Mayo dejará de tener el incómodo enrejado que innecesariamente la divide en dos. Durante el encuentro que mantuvieron este viernes el presidente electo Alberto Fernández y el Jefe de gobierno Porteño se consensuó que el lunes se quitarán las rejas para permitir que al día siguiente, cuando asuma Fernández, la multitud pueda desplazarse por el histórico predio sin mayor inconveniente.

La división metálica en la plaza fue colocada a mediados de 2018, y la Legislatura porteña lo aprobó en primera lectura, solo con los votos del  bloque oficialista (Vamos Juntos), en marzo de este año. Lo hizo como parte de una reforma en el Código Urbanístico que autorizó la instalación de un «cerco de seguridad» transversal desde Hipólito Yrigoyen hasta avenida Rivadavia, por detrás de la Pirámide de Mayo y a la altura del eje de las calles Defensa y Reconquista.