El próximo jueves la Cámara de Diputados, en el marco de una sesión especial, la primera presencial desde que se declaró la pandemia por coronavirus en el país, para nuevamente poner en debate el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Dos años atrás esta misma Cámara la aprobó con 129 votos a favor y 125 en contra. Un sondeo previo vaticina un final similar, quizás con algo más de amplitud en la votación final. En 2018 el proyecto no logró atravesar senadores y se frustró su concreción. En la actualidad sigue siendo igualmente incierto el resultado.

La sesión del próximo jueves dará inicio a un enorme listado en la que ya están anotados 190 diputados para manifestar su opinión. En todas las bancadas hay legisladores celestes (antiabortistas) y verdes (defienden el proyecto). El cálculo más optimista resalta que habrá votación a media mañana del viernes, y el protocolo que se seguirá era motivo de negociaciones entre el oficialismo y la oposición.

Junto al proyecto de legalización del aborto se sancionará el proyecto que crea el Plan de los 1000 días, que establece un nuevo beneficio por cuidado de salud integral, que consiste en el pago de una Asignación Universal por Hijo a concretarse una vez por año para ayudar al cuidado de cada niño o niña menor de tres años.

Un acuerdo de los jefes de los bloques parlamentarios decidió que la sesión se realizará en forma presencial y solo se aceptará que lo hagan en forma virtual los diputados que forman parte de los grupos de riesgo ante el coronavirus.

Distintas organizaciones con posturas a favor y en contra del proyecto están llamando a una concentración que incluye vigilia desde el miércoles. La plaza de los dos Congresos estará dividida para evitar enfrentamientos.