El gobierno argentino no ha emitido, oficialmente, ninguna opinión en relación a la situación que está atravesando Brasil con la inminente detención de su ex Presidente Luis Inacio Lula Da Silva, después de un dividido y polémico fallo de las máximas autoridades judiciales de ese país.  Desde la cancillería argentina han dejado trascender que no realizarán declaración alguna, pese a la delicada situación que amenaza con jaquear al sistema democrático de la región.

Según sondeos locales Lula es el candidato con más posibilidades de ganar las próximas elecciones presidenciales, su detención lo saca de circulación para ese objetivo. Horas antes de la decisión de la justicia, sus miembros fueron presionados por miembros de las Fuerzas Armadas de Brasil, amenazando con intervenir si no se condenaba al ex presidente. Una intervención que remite a los años más oscuros de una Sudamérica con democracias jaqueadas.