Desde el 14 de febrero, día en que Horacio Rodríguez Larreta decidió iniciar las clases presenciales, hasta la fecha han fallecido 14 trabajadores de la educación contagiados con Covid en las aulas de los colegios porteños. Ocupando una cama en terapia intensiva hay varios más en situación crítica. El año pasado, con clases virtuales, no hubo un solo fallecimiento. Los gremios docentes de la Capital Federal vienen denunciando esta situación con protestas y cese de actividades.

Lejos de procesar una autocritica que permita corregir lo que claramente ha sido un error, la administración porteña se mantiene encaprichada en no reconocer las graves consecuencias de semejante decisión que ya derivó en 14 muertes. Sigue defendiendo la presencialidad escolar. Este viernes el ministro de salud, Fernán Quirós, en conferencia de prensa volvió a minimizar el tema al señalar, «llevamos casi un mes centrando nuestro debate en la presencialidad escolar. Tenemos una curva de contagios relativamente pequeña. Más del 70% de nuevos casos ocurren por encuentros sociales, familiares y laborales en lugares cerrados».  De ser ciertos estos datos se debería interpretar que el 30% restante se producen en los colegios dado la cantidad de personal docente y auxiliares que han fallecido este año.

El  Secretario Adjunto de UTE, Eduardo López, salió al cruce tras escuchar a Quirós pidiéndole a «Rodríguez Larreta que termine con el negacionismo sanitario y que nuestras vidas son más importantes que la campaña electoral». En pandemia los colegios son inseguros, los datos son contundentes en ese sentido. López lo describe y recuerda que los integantes de la Core Suprema que falló a favor de Larreta, hace 14 meses que no van a sus despachos en tribunales. «Ya son 14 docentes los fallecidos desde que empezó la presencialidad. Además, hay 10.763 contagios en las escuelas en menos de 3 meses. ¿Los 5 Cortesanos siguen escondidos en su mansiones sentenciando por zoom que en las escuelas no hay contagios?»