El esperado viernes que representa el fin de la extensión de plazo para los acreedores argentinos que deben decidir si aceptan o no la propuesta de renegociación de la deuda, coincide con el vencimiento de tres bonos por USD503 millones que debería abonar nuestro país. El Gobierno ya dio indicios que no lo pagará esperando que concluyan las negociaciones con los tenedores de deuda que están dando señales de encaminarse hacia un posible acuerdo. Los rumores que surgen desde el palacio de Hacienda señalan que hay concesiones de ambos lados. El FMI volvió a manifestar su respaldo a un acuerdo y  Hans Humes, CEO de Greylock e integrante del Comité de Acreedores de Argentina, afirmó en las últimas horas que «a nadie le sirve un default duro».

El ministro de Economía, Martín Guzmán, definió que el vencimiento del bono de este viernes “ya es anecdótico», señalando que se presentó el deadline para que los acreedores ingresen al canje de deuda externa por USD66.200 millones.

La formalización de la prórroga se publicará en las próximas horas en el Boletín Oficial y se presentará ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) antes del lunes.