En un comunicado de 20 puntos el Gobierno nacional fijó su posición ante el fallo de la Corte Suprema que reconoció válida la rebeldía de la Ciudad ante la postura de un DNU presidencial que plantea la suspensión de las clases presenciales para atenuar el impacto de la pandemia.

En el comunicado firmado por el Secretario de Comunicación, Juan pablo Biondi, se hace referencia que las autoridades nacionales han sido elegidas democráticamente «para adoptar las medidas que considera pertinentes para proteger la salud pública» y lamentó que la Corte Suprema de Justicia haya sostenido, «con inusitado rigor formal», que las autoridades se basaron en «consideraciones meramente conjeturales con insuficiente fundamentación» para suspender las clases presenciales en CABA. También expresa que «resulta contra fáctico y no puede verificarse qué hubiera sucedido si el Gobierno Nacional no hubiera adoptado medidas a tiempo, ante la pasividad del GCBA (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires)».

La declaración indica que «es un deber y un objetivo central de este Gobierno garantizar el derecho constitucional a la educación; y sabemos, sin ninguna duda, que este derecho se ejerce con mayor plenitud cuando se desarrolla en la modalidad presencial con docentes, niños, niñas y adolescentes en las aulas». Destaca que «con inusitado rigor formal, como si no estuviese en riesgo la salud pública y los derechos subjetivos que de ella derivan, como la vida, la Corte Suprema ha sostenido que, al suspender por quince días las clases presenciales en el conglomerado urbano del AMBA, el Gobierno Nacional se habría basado en ‘consideraciones meramente conjeturales’ con insuficiente fundamentación», añade.