Se inicia una semana donde el gobierno deberá asumir como continuará el aislamiento obligatorio como una forma de combatir preventivamente la pandemia. Los científicos volverán a reunirse con el presidente Alberto Fernández, seguramente el miércoles, y al día siguiente lo harán Larreta y Kicillof para seguir debatiendo mecanismos para contener el avance del coronavirus en el AMBA.

La geografía porteña y el Gran Buenos Aires sigue siendo el foco principal, es la región que aporta la mayor cantidad de nuevos contagiados que se conocen diariamente. No es la más crítica. Jujuy ocupa ese lugar después que su gobernador, Gerardo Morales, reconoció que el sistema sanitario está por colapsar al tener ocupadas el 93% de las camas en las unidades de terapia intensiva. En días más los médicos de esa provincia estarán ante la tremenda decisión, definir quién se interna y quien se queda afuera. Pese a esto, Morales libera actividades este lunes. No se entiende.

Los infectólogos están señalando que hay que poner atención a las cifras del martes y miércoles, marcarán una tendencia para saber si se está en un pico. El colapso sanitario que puede venir no está solo ligado saturación de camas o respiradores. El personal sanitario está pagando un precio muy alto y ya no hay aplausos nocturnos desde los balcones. Se contagian, hay muchos internados y también fallecidos. Una médica del sector de neonatología del hospital Rivadavia de la ciudad falleció hace pocas horas. Una enfermera del hospital público de San isidro perdió la vida días atrás. La despidieron con aplausos sus compañeros mientras sacaban su cuerpo en un cajón de su lugar de trabajo, donde estuvo internada. El intendente Gustavo Posse subió el video a las redes mientras liberaba la costa para juntadas comunitarias. Tampoco se entiende.

Bajo este marco el gobierno nacional deberá asumir como se sigue combatiendo al coronavirus. Será una tarea difícil.