Ahora, desde el gobierno nacional comienzan a señalar que con el acuerdo del FMI no alcanzará para tranquilizar la voracidad de los mercados y será necesario recurrir a otros organismos financieros internacionales para acumular mayor volumen de reservas disponibles. El dato lo aportó el Jefe de Gabinete Marcos Peña en declaraciones radiales aceptando que “no habrá una solución mágica” al problema actual.

«No es que le estamos yendo a pedir un programa económico al Fondo Monetario. Hace un mes, definió que estamos en el rumbo correcto, como también lo han dicho los principales países del mundo. El problema no es el Fondo, es qué vamos a hacer los argentinos para hacer una economía más sólida y seguir creciendo». Peña volvió a repetir aquello de la herencia recibida y también al clima internacional para hacer lectura de porque se llegó al panorama de incertidumbre económica actual. Lo cierto es que hubo endeudamiento para llegar a 64 mil millones de dólares en reservas del banco Central, dijeron que esas reservas eran suficientes para abortar cualquier corrida cambiaria. En la primera que hubo liquidaron más de 9 mil millones en poco más de dos meses, dejando las reservas en 55 mil millones y una devaluación monetaria del 27% en lo que va del año. No ha sido culpa del contexto internacional si se tiene que ningún país devaluó tanto su moneda no se endeudó tanto en los últimos meses. Brasil, en este tiempo, devaluó casi el 2% su moneda. Haber liberado la adquisición de dólares, haber realizado un blanqueo permitiendo a los evasores mantener su dinero en el exterior, se transformó en una trampa para el gobierno que ahora tiene un drenaje imparable de divisas. Las reservas actuales no alcanzan porque no son de libre disponibilidad. “El gobierno dijo que no iba a intervenir en los mercados. Las intervenciones son cada vez más fuertes, son señales de debilitamiento, una claudicación que son leídas por los inversores como una señal de alerta” comentó la ex Ministra de Economía de la Provincia de Buenos Aires, Silvina Batakis.