El martes negro hizo oscilar el dólar hasta límites que el gobierno determinó como alarmantes. Con el verde al borde de los $24 el Presidente se mostró públicamente dando el temeroso anunció del regreso argentino al FMI con un crédito que más tarde Dujovne definiría como preventivo sin dar más detalles sobre montos, tasas y condiciones.

No pocos opinan que fue una alerta demasiado temprana, exponiendo la figura presidencial en un terreno poco favorable, mostrando más temor que firmeza. En la Rosada se impuso la idea del blindaje del FMI para calmar a un mercado sediento de dólares que ya se devoró más de 8 mil millones en dos meses. El mensaje no fue lo suficientemente claro como para hacer retroceder la cotización del dólar que terminó cerrando $22,94 es decir 44 centavos por encima del cierre del día anterior, con una tasa que sigue clavada en el 40% y reservas en baja llegando a 56.147 millones de dólares.