Subiendo la tasa de referencia a 30,25 el Banco Central buscó frenar el alza del dólar que en la última jornada de la semana volvió a complicar el clima de negocios, facilitando la toma de ganancias de los especuladores, al alcanzar los 21 pesos. Desde el Central se justificó la elevación de la tasa de política monetaria debido a la dinámica adquirida por el mercado cambiario.

Después de estar en los carteles indicadores del microcentro porteño a 21,20, el dólar retrocedió y cerró a 20,94 con la sensación que la semana entrante van por más. El aumento de la tasa no alcanzo para moderar la suba y el Central por quinto día consecutivo debió vender reservas por 500 millones de dólares, apilando la sorprendente cifra de 3.500 millones en las cinco jornadas de esta semana. Las reservas quedaron por debajo de los 58 mil millones.