El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el titular del Banco Central, Federico Sturzeneger dieron a conocer este jueves las características del acuerdo del gobierno con el FMI. Se trata de un préstamo que se ubica por encima de lo especulado inicialmente, que eran 30 mil millones de dólares.

Dujovne fue el encargado de anunciar que Argentina recibirá 50 mil millones, de los cuales un 30%, estarán disponibles a partir del 20 de junio. Insólitamente, y de manera muy parecida a la presentación del Megacanje que tomó el gobierno de De la Rua (Sturzeneger estaba también en el Banco Central y fue procesado por aquel acuerdo), Dujovne presentó el acurdo como una “buena noticia la integración al mundo y nos pone muy contentos”.

Las condiciones para otorgar este dinero son muy duras ya que obliga al gobierno a poner en marcha más políticas de ajuste con metas de un déficit primario de 2,7 del PBI (lo previsto en el presupuesto 2018 es de 3,2), del 1,3 para el 2019 y equilibrio para el 2020. De esta manera el FMI vuelve a tomar las riendas de la economía argentina, marcado una pérdida de soberanía para delinear una estrategia propia de crecimiento.

Dujovne explicó que el país va por el buen camino porque el FMI acepta que el gobierno aumento un 0,2 del PBI en gastos sociales. Sturzenegger, por su parte, se mostró feliz por el acuerdo que tiene similares características a las del 2001 ya que le permite al Banco Central facilitar su tarea en la lucha contra la inflación. Anunció una novedad, se enviará al Congreso un proyecto de ley para modificar la carta orgánica del Central fijar la prohibición de que financie al Tesoro. “La maquinita se desenchufa” comentó