«El 50% de las camas ocupadas en hospitales públicos bonaerenses están ocupadas por pacientes que tienen obras sociales», afirmó este domingo el viceministro de salud Nicolás Kreplak quien además agregó que la situación está en un límite agravada por la demanda de insumos que comienzan a demorar en la reposición como el oxígeno.  «Seguimos entregando equipamiento, insumos y medicación de manera sostenida para este difícil momento de la pandemia», afirmó el funcionario para describir la complejidad que están teniendo el sistema sanitario dentro del AMBA.

La situación en la Ciudad de Buenos Aires es similar o peor aún. En el hospital Muñiz hay seis salas de terapia intensiva con 54 camas, todas están ocupadas según informaron desde el propio nosocomio. Un panorama similar se refleja en el ámbito privado. Bajo este panorama cada vez más crítico, con niveles muy alto de nuevos contagios, el presidente Alberto Fernández analiza con los especialistas que lo asesoran como seguirán las restricciones a partir de la semana próxima cuando concluya la fecha fijada por el actual DNU. «Más que ampliar las restricciones hay que hacer cumplir las que están vigentes ahora», señaló Kreplak al ser consultado.