Los poderes judiciales de la región siguen arremetiendo contra los ex presidentes constitucionales que gobernaron en algunos países de Sudamérica como Argentina, Brasil y Ecuador. Este martes una corte ecuatoriana declaró prescrito el juicio denominado «30-S», que fue un intento de golpe de estado bajo el pretexto de un reclamo sectorial, que comenzaron contra el presidente Rafael Correa más de 500 policías que ocuparon el Regimiento responsable de la seguridad de la capital. Los policías exigían la derogatoria de la Ley de Servicio Público porque, según ellos, eliminaba bonificaciones por ascensos y condecoraciones.

Correa llevaba tres años al frente del poder constitucional y había implementado cambios sociales profundos para una mejor distribución de la riqueza que genera Ecuador. Un par de horas después de iniciada la acción policial sectores de las Fuerzas Armadas se plegaron a la protesta. Lo hicieron desde el Complejo Militar de La Recoleta, donde bloquearon el tráfico de una avenida cercana, y en la Base Aérea de Quito, con unos 400 efectivos de la Fuerza Aérea que tomaron la Base suspendiendo las operaciones del aeropuerto Mariscal Sucre. El presiente Correa asumió con determinación el dialogo personal con los rebeldes y se acercó hasta el regimiento donde estaban acuartelados los policías. Se vivieron momentos de mucha tensión temiendo por la vida del primer mandatario quien terminó hablando desde un balcón de ese edificio explicando que los sublevados tenían desconocimiento de la ley que cuestionaban como excusa del golpe de estado que, por esas horas, ya tenía adhesión policial y militar en distintas ciudades del país. Fogoneados por medios de comunicación opositores al gobierno, los policías salieron a la calle y se cruzaron con manifestaciones que defendían la democracia. El saldo de la jornada dejaría 10 muertos, 5 de ellos en Quito, y 274 heridos. El Presidente Correa tuvo que ser atendido en el hospital policial de Quito, donde fue internado tras sufrir un ataque con bombas lacrimógenas cuando intentaba calmar los ánimos de los policías sublevados. La situación de Correa cambió drásticamente ya que quedó secuestrado en el nosocomio y tuvo que ser rescatado por militares leales y grupos especiales.

En los tribunales de justicia se inició una causa contra 20 agentes policiales de distintas jerarquías. Siete de ellos quedaron para la audiencia de este martes, pero el juez, Marcelo Narváez, anunció que prescribió el caso debido a la falta de pruebas y porque ha transcurrido el tiempo que determina la ley para tal efecto, por lo que solicitó que se archive el proceso y que se levanten las medidas cautelares impuestas a los agentes investigados. Enterado del fallo, Rafael Correa, desde Bruselas, publicó un tuit con un video de aquella jornada donde policías hablan de matar al presidente.