La vicepresidenta Cristina Fernández publicó en redes sociales un balance del primer año de gestión del gobierno que integra. Primero resaltó la tarea realizada en la Cámara Alta, destacando que además de las 32 sesiones “este año se hicieron 215 reuniones de comisión, en las que participaron 284 expositoras y expositores invitados. No hay registros históricos de semejante actividad legislativa”. En cuanto al Poder Ejecutivo destacó que afrontó “dos tragedias. Una anunciada y otra inesperada. La primera: la economía arrasada del macrismo. La segunda: la pandemia inédita”

La vicepresidenta resaltó que el sistema de salud prácticamente fue abandonado por el macrismo y “contra-reloj, se pudo rearmar un dispositivo y una infraestructura sanitaria que permitió que a ningún argentino o argentina le falte una cama, un respirador o un médico”. También señaló que, en materia económica, se logró reestructurar en un 99% la deuda externa en manos de bonistas privados que dejó el gobierno de Cambiemos y, al mismo tiempo implementar el IFE y el ATP que se sostuvo durante la pandemia.

Cristina Fernández apuntó fuertes críticas al Poder Judicial, especialmente a quienes integran la Corte Suprema. “Ese poder no hizo más que confirmar que fue desde allí, desde donde se encabezó y dirigió el proceso de Lawfare”, aseguró para explicar que “esa articulación mediática-judicial para perseguir y encarcelar opositores, se desplegó en nuestro país con toda su intensidad desde la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia de la Nación y, lo que es peor: aún continúa”. La vicepresidenta seguidamente cuestionó actitudes personales de varios integrantes, en especial de Ricardo Lorenzetti a quien prefirió no nombrar y describirlo un ex presidente de la Corte hasta 2018. Recordó que otros integrantes, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, “aceptaron ser designados por decreto sin cumplir lo que prescribe la Constitución Nacional y las leyes, que exigen un procedimiento determinado y preciso para cubrir las vacantes de la Corte”.