Tras el anuncio realizado este jueves por el gobernador Axel Kicillof, relacionado con mejoras salariales, de cobertura sanitaria y formación para personal policial bonaerense, se han dividido las opiniones dentro de los trabajadores de la fuerza de seguridad. Algunos se mantienen en las puertas del Centro de Coordinación Estratégica de la policía provincial Puente 12, en La Matanza. Reclaman el compromiso de las autoridades de que no serán sancionados. Sobre este punto el gobernador Kicillof no hizo comentarios en su discurso.

Otros efectivos concentrados en las puertas en La Matanza, en cambio, comenzaron a movilizar los móviles que formaban parte de la protesta, para devolverlos a sus dependencias respectivas. Lo mismo ocurrió en otros puntos de la provincia como Adrogué, Lanús, La Plata y Bahía Blanca.

El capitán Mariano Díaz, que ofició de vocero de una parte de esa protesta en La Matanza, dijo en declaraciones a los medios que se pedirá nuevamente una «mesa de diálogo» y agregó: «El salario lo dejaremos de pelear lo que no vamos a dejar de pelear es que nos hagan un sumario». En tanto otro, de apellido Alderete lo contradijo, al sostener: «Desde mi punto de vista, este es el momento en el que volvemos a casa; tenemos que pedir perdón a la sociedad y llevarle tranquilidad a la gente».