Ambas Cámaras del Congreso Nacional están convocadas este miércoles para una sesión especial para exponer posiciones sobre la situación en Bolivia. El conflicto del país del altiplano ha generado grietas en la alianza Cambiemos. Por un lado, el radicalismo ha manifestado que se trata de un golpe de estado, algo que niegan dos espacios que integran la coalición que gobierna hasta el 10 de diciembre, el PRO y la Coalición Cívica.

En las últimas horas legisladores oficialistas que integran la mesa chica en diputados, comandados por el cordobés Mario Negri, intentan acordar términos para una declaración, buscan construir definiciones que satisfagan a todos los sectores que aparecen muy distanciados en este tema. “No podemos disfrazar lo que claramente ha sido un golpe de estado, mucho menos nosotros que los sufrimos en nuestra historia”, le confesó a CP un histórico de la bancada radical.

La misma situación envuelve a los senadores, convocados también este miércoles para el mismo tema. Una iniciativa presentada con firmas de senadores del bloque Justicialista, liderado por Carlos Caserio; el Frente para la Victoria-PJ, con Marcelo Fuentes entre otros senadores. Aquí, la declaración elevada afirma el “más enérgico repudio al golpe de Estado perpetrado en el Estado Plurinacional de Bolivia contra el Gobierno democráticamente electo del presidente Juan Evo Morales Ayma”.