El debate que se dará este miércoles en la cámara de diputados por el presupuesto del año próximo promete tener una escenografía inédita en relación a años anteriores.

La ley de leyes no reconoce una situación similar, con una movilización que se puede anticipar multitudinaria para rodear un Congreso vallado como pocas veces visto. Se movilizarán quienes no aceptan más ajustes y rechazan que el presupuesto se haga a medida de los intereses y mandatos del FMI. Los diputados del PRO trabajaron con intensidad buscando convencer a los más remolones adversarios para que acompañen la propuesta oficial. Aseguran que se hicieron modificaciones al proyecto presentado a mediados de septiembre, pero no hay constancia de eso. Los diputados opositores denunciaron que se anunció la firma de un dictamen por mayoría sin saber cuál es. La versión definitiva del presupuesto nunca apareció. El oficialismo está confiado en llegar a los 129 votos necesarios para el quórum. Tienen los 108 diputados propios y aseguran que, gracias a la presión ejercida con los gobernadores, también cuentan con 18 de los 33 que integran el bloque Argentina Federal que se encuentra virtualmente quebrado en tres partes. No es el único bloque que ha tenido catarsis. El diezmado Frente Renovador sigue sin mostrarse unido en una dirección. Los macristas afirman que hubo cambios en el presupuesto que fueron pedidos por los seguidores de Massa. El debate comenzará al mediodía y promete extenderse hasta la madrugada del jueves.