Un estudiante universitario de 19 años, Jerónimo Batista Bucher, creó vasos biodegradables descartables para reemplazar a los de plástico. Es estudiante de Biotecnología e Ingeniería Electrónica en la Universidad Nacional de San Martin (UNSAM), uno de los muchos centros universitarios regionales creados en las últimas décadas (funciona desde 1994), cuya multiplicación cuestionó públicamente en junio del año pasado la actual gobernadora bonaerense al afirmar que “nadie que nace en la pobreza en la Argentina hoy llega a la universidad”. Por encima del segmento social al que pueda pertenecer Bucher, su tarea se encuadra en la impronta de la universidad pública. El joven fue distinguido por la Legislatura porteña por su iniciativa creadora entendiendo que los vasos plásticos desechables en ámbitos laborales o recreativos, dañan seriamente el medio ambiente, ya que no se reciclan y perduran entre 100 y 1000 años como residuos. Un dato particular de esta noticia es que quien propuso la distinción fue el diputado Diego Marías (Vamos Juntos) que pertenece al mismo sector político de Vidal, lo que parece evidenciar que tal reconocimiento conlleva también una autocrítica a los desafortunados dichos de la gobernadora.