La lista es realmente extensa e incluye pagos en dólares y la adquisición de materiales insólitos como seis pistas de bowling por las que se entregaron 15 millones de pesos. En tiempos de grave crisis sanitaria no parece ser una primera necesidad. Estos y otros gastos exorbitantes realizados por el gobierno porteño están siendo denunciados por legisladores opositores. Destacan millonarios pagos en elementos superfluos que se realizan bajo el paraguas de la ley de emergencia económica sancionada este año en el marco del combate a la pandemia.

“Hemos observado que en el Boletín Oficial surgen compras, en algunos casos a empresas amigas o ligadas a ellos a través de algún socio u accionista, que claramente no son prioritarias y representan una enorme erogación”, enfatiza el diputado Javier Andrade (Frente de Todos) ante la consulta de CP. Lo hace mostrando una extensa lista que, entre otros gastos, incluye 32 millones pesos pagados en accesorios a celulares (cargadores, fundas y cables USB) para la policía de la Ciudad; 28 millones en máquinas de bebidas y snacks; 82 millones en servicio de limpieza y mantenimiento de la Red Metrobus y Centros de Transbordo; los 15 millones en 6 pistas de Bowling y 1.200.000 dólares para un equipamiento deportivo de tiro.

La lista sigue, incorporando la curiosidad que el gobierno porteño asume alguno de estos compromisos en moneda extranjera. “Estamos atravesando una pandemia mundial que golpea muy fuerte, particularmente a nuestra ciudad, y la gestión de Larreta gasta millones en pistas de Bowling o realiza gastos excesivos en mantenimiento del espacio público por trabajos que puede hacer el propio Gobierno de la Ciudad con sus cuadrillas de empleados”, comenta el legislador peronista mientras sigue mostrando publicaciones del Boletín Oficial con gastos asumidos en este particular tiempo de crisis.

“Gastaron 91 millones pesos en la puesta en valor de veredas de la Avenida costanera, y otros 53 millones en la compra de equipamiento antidisturbios, que incluyen balas de goma, gases lacrimógenos y granadas disuasorias. Encima lo siguen haciendo en evidente connivencia con el mismo grupo de empresas. En algunos casos hasta han cambiado su objeto social con el fin de ser beneficiadas en varias licitaciones. Una de ellas es Murata S.A que siendo una empresa de servicios de seguridad, luego amplio su objeto a servicios de limpieza e higiene”, relata Andrade.