Las primeras jornadas para el pequeño puñado de alumnos que regresó a tareas educativas en los dos únicos colegios públicos porteños que reabrieron sus patios para recibirlos, han levantado ironías y preocupaciones en muchos docentes.

El Secretario Gremial de CTERA y también Secretario General Adjunto de UTE, Eduardo López, relató un momento de zozobra que vivieron funcionarios de segunda línea el martes. Fue cuando en uno de esos dos establecimientos debieron salir a comprar tres sombrillas para cubrir a los alumnos sentados bajo el implacable rayo del sol. “De anunciar la entrega de 6500 computadoras a entregar sombrillas”, ironizó López para señalar que todo fue “una puesta en escena para las cámaras de televisión. Si los chicos que volvieron a las escuelas van a sus casas y contagian a sus abuelos, ¿irán las cámaras para mostrarlo?”

Para el dirigente sindical la presencialidad en estas dos escuelas públicas es solo “una cuestión de marketing. Pura foto .Cuando se fueron las cámaras se fue la ministra Soledad Acuña». Ampliando su mirada crítica afirmó que «las escuelas están abiertas para repartir comida. Pero eso los medios no lo muestran». Remarcó que solo se reabrieron esas dos escuelas públicas, ninguna privada transita ese camino, aclarando que “tampoco queremos que se abra ahí”.