El cierre de 59 accesos a la Ciudad dispuesto por el Gobierno porteño está generando demoras importantes para el ingreso y salida de personas que tienen permiso para poder trasladarse dado el trabajo que realizan. Se reportan colas de hasta 5 kilómetros en algunos de estos accesos con demoras que llegan a las dos horas.

La situación se ha agudizado a tal punto que en la mañana de este miércoles el presidente Alberto Fernández se comunicó telefónicamente con el Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, para analizar una mejora en este sistema de control. “En una Ciudad donde habitualmente se mueven más de 7 millones de personas, únicamente están circulando un poco más de 120.000 que trabajan en la salud y la seguridad y otras tantas encargadas del abastecimiento general”, comunicó Larreta. Los controles son realizados por Gendarmería Nacional, Prefectura y la Policía de la Ciudad dentro del ámbito geográfico porteño.

Habitualmente son más de 9 millones de personas las que ingresan y salen de la Ciudad, la cifra de estos días es de 220 mil, la gran mayoría lo hace para poder asistir a sus trabajos enmarcados entre quienes pueden hacerlo. Para aquellos más renuentes a aceptar la regla el presidente señaló esta mañana que “lo que no entra por la razón entrará por la fuerza”, advirtiéndoles que se les retendrá el auto y se procederá a una denuncia formal.