El ex ministro Julio De Vido aseguró este martes que no tiene demasiadas ilusiones sobre la posible revisión de la utilización de la prisión preventiva que la justicia está realizando en los últimos tres años.  “Expectativas tengo muy pocas” comentó, enfatizando que tanto él como sus nueve compañeros de pabellón en la cárcel de Marcos Paz, son presos políticos del actual régimen que conduce Mauricio Macri.

Entrevistado en AM 530 De Vido fue consultado por Roberto Navarro sobre las imputaciones que recaen sobre algunos empresarios, como Paolo Rocca, afirmó: “los imputan y los procesan para justificar nuestra prisión”. También trazó una comparación en los servicios energéticos que recibían los argentinos durante el último gobierno peronista y la actual gestión destacando que ahora, con menos consumo y verano con temperaturas más bajas hay más cortes de luz. “Ahora hay más cortes que antes, la diferencia es que Clarín y La Nación no lo ponen en la tapa”, comentó. Recordó que “después del 2014, que fue un verano muy caluroso, hicimos un plan por el cual el Estado intervenía en las redes que eran de su patrimonio, y logramos mejorar y optimizar los cortes”. Sobre las distribuidoras de energía eléctrica en Capital Federal y Gran Buenos Aires reseñó que como gobierno “cometimos más omisiones que errores. Edenor y Edesur deberían haber sido nacionalizadas, tuve sobre mi escritorio la intervención primero para después ir por las empresas. Lamentablemente quedó en el tintero”. En el mismo sentido reivindicó decisiones políticas que se asumieron en esos 12 años. “No me arrepiento de haber nacionalizado y recuperado Aguas Argentinas, el Correo, el espacio radioeléctrico y por supuesto YPF”, para sentenciar, “el precio de energía eléctrica que teníamos nosotros era una política de estado definida por Néstor Kirchner, era una política básica en la distribución del ingreso en la Argentina.”  De Vido también ligó los intereses de los más altos funcionarios del actual gobierno con los de las propias prestadoras Edenor y Edesur. “Las facturas son en dólares y giran a paraísos fiscales del exterior lo que ganan”, resaltando que Caputo es uno de los dueños de Edesur y funcionarios macristas participan de estas empresas.