Cristina Fernández se negó a pedir su sobreseimiento en la causa dólar futuro y les pidió a los integrantes de la Cámara de Casación que la juzga, que apliquen la constitución y la ley.

La vicepresidenta, vía Zoom desde su despacho en el Senado, consideró a la causa como un expediente armado para perjudicar a su gobierno dado que se trata claramente de una decisión política no judiciable y aseguró que “el lawfare sigue en su pleno apogeo» al criticar con dureza las decisiones de la Cámara Federal de Casación cuando convocó a la audiencia en la causa por el dólar futuro. «Es preocupante que fijen una audiencia para el 1 de marzo para alguien que es Vicepresidenta, cuando se sabe que ese día, en ese horario, debe convocar a la Asamblea Legislativa, esperar al Presidente y sentarse a su lado para dirigir la asamblea. Si fue un error, es muy preocupante que se desconozca la situación», afirmó la vicepresidenta en referencia a la primera fecha de convocatoria para la audiencia que finalmente se celebró hoy.

“Yo siempre di la cara y la voy a seguir dando», aseguró en tono enérgico en uno de los párrafos de su discurso en el que apuntó en más de una oportunidad a dos de los jueces del Tribunal, Petrone y Barroetaveña, señalando la diferencia de quienes desde el «anonimato deciden determinado tipo de causas». La Vicepresidenta también recordó quienes realmente se beneficiaron con los contratos de dólar futuro, fueron «los amigos de Macri y sus funcionarios», señaló destacando puntualmente a Mario Quintana (ex vicejefe de Gabinete). En este sentido destacó que hicieron maniobras en el marco de lo que podría definirse como un delito, ya que ellos mismos devaluaron casi en un 60% beneficiándose por los contratos futuros que habían adquirido.