La pandemia ya ha dejado más de 510.000 muertos en todo el mundo. Una cifra que, teniendo en cuenta los rebrotes que se están dando en varias regiones, seguirá aumentando. En la actualidad existen casi 11 millones de personas infectadas. El país que peor la está pasando es Estados Unidos, con más de 2,6 millones de contagios y más de 127.000 fallecimientos. Lo sigue Brasil, que ha rebasado el millón de casos y los 59.000 muertos. Los gobiernos de ambos países han minimizado las consecuencias de la pandemia hasta límites insólitos. La brutal ignorancia de Trump y Bolsonaro se pagan con miles de vidas truncadas, casi 200 mil muertos reúnen ambas naciones sobre un total mundial de medio millones de víctimas finales que tiene el planeta.

Las naciones más aisladas geográficamente y con buena estructura sanitaria están sorteando con notable éxito el tsunami epidemiológico. Nueva Zelanda (22 muertos) y Cuba (86) son un buen ejemplo de esto último. No deja de ser llamativo también lo que ocurre con Paraguay. Pese a tener una enorme frontera con Brasil, solo tiene 17 fallecidos. En el cono sur no la están pasando nada bien Perú (9.677), Chile (5.688) y Ecuador (4.527). Argentina (1.307) se mantiene con un promedio lejano de los más críticos, aunque el crecimiento de contagios de la semana anterior encendió alarmas que potenciaron el endurecimiento del aislamiento.