La situación en Estados Unidos relacionada con la cantidad de personas infectadas con el coronavirus se ha profundizado en las últimas horas y, contrario a lo que había señalado el presidente Donald Trump, la situación tiende a descontrolarse. Hasta este martes el país del norte tenía 4,661 casos positivos por COVID-19 con 85 fallecimientos. La octava nación con más contaminados en todo el mundo y la primera en el continente americano.

Pero, el dato más preocupante es cómo funciona el sistema de salud pública en Estados Unidos, país que tiene más de 327 millones de habitantes. 27 millones no tienen seguro médico, según datos de la Oficina del Censo, lo que podría llevar a que muchos, que presenten síntomas o requieran tratamiento, no acudan a los hospitales por temor a los elevados costos. A esta cantidad hay que sumarles otros 10 millones de personas indocumentadas que están en el país ilegalmente. También hay que agregar a 44 millones más que cuentan con un «seguro insuficiente» que podría no cubrirles la totalidad del costo de un test y eventual tratamiento en caso de estar infectados.