Efectivos de la policía bonaerense se mantienen sublevados esta mañana concentrados en las puertas del Centro de Coordinación Estratégica de la policía provincial en Puente 12 en La Matanza. También lo hacen en otras dependencias policiales. Demandan aumento salarial, mejoras en el estado estructural que tienen tanto las comisarías como los patrulleros, y piden cambiar la obra social que los atiende. Todos males que descubrieron en estos días del nuevo gobierno que asumió hace nueve meses y desde hace seis soporta el embate de la pandemia. Se entiende, el sueldo es realmente bajo, perdieron los extras oficiales como los eventos deportivos y los clandestinos como la prostitución y la quiniela. Todo paralizado como consecuencia del sobrevuelo del virus por nuestros aires.

El Gobierno bonaerense reconoció las necesidades. Anunció días atrás una fuerte inversión en el sector y en las últimas horas también un aumento salarial que darán a conocer antes del fin de semana. No les alcanza para concluir con el estado de rebelión en el que se encuentran. Piden la presencia del gobernador Kicillof y del ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni. La movida no es inocente en términos políticos. La ex funcionaria macrista Florencia Arietto adelanto hace algunos días que la bonaerense estaba preparando esta movida. Una afirmación ofrecida en el cable TN que fugó de su boca. La ansiedad dejó al descubierto quienes estaban detrás del reclamo de un sector policial. Es una movida más en la ola destituyente que se mueve en estos tiempos en nuestro país.

El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, afirmó que el Gobierno provincial se encuentra trabajando en el anuncio de aumento salarial con el objetivo de que sea «lo más completo y abarcativo posible», y no descartó que pueda haber «un interés para utilizar desde la política» el conflicto que derivó en la protesta de integrantes de la fuerza.