“Las causales de la muerte de Débora Pérez Volpin están en relación directa a una perforación instrumental del esófago torácico” así lo manifiesta el informe de la pericia del cuerpo médico forense que se conoció este miércoles. Lo informó el abogado de la familia de la periodista y legisladora porteña, Diego Pirota, en conferencia de prensa realizada en la Legislatura.

Enrique Sacco, previo al informe de Pirota, agradeció las múltiples demostraciones de afecto que recibió la familia, destacando que Débora era una persona sana de 50 años con actividad física. “No tenemos rencores ni sed de venganza, solo queremos saber la verdad para que esto no le ocurra nunca a nadie más”.

El abogado Diego Pirota se encargó de resumir el informe pericial del cuerpo médico forense destacando que “hoy ya sabemos de que murió Débora, solo nos resta saber algunas cuestiones de cómo murió Débora, ya no hay más incertidumbres, el informe es contundente”. Pirota destacó que el juez renunciante, Gabriel Irlanda, hizo cosas mal y otras no quiso hacer en los primeros días de la investigación. Después, apuntó directamente a las autoridades del Sanatorio de la Trinidad de Palermo. “La clínica fue otro de los obstáculos para saber la verdad. Mintieron, porque no les dijeron (a la familia) lo que ellos sabía que sucedió”. Pirota afirmó que el Sanatorio mintió cuando dijeron que Débora tenía una hepatitis importante y un cuadro abdominal complejo. “Falso, la autopsia hoy dice otra cosa”. El abogado fue más lejos aún en su acusación a la clínica asegurando que ejercieron presión sobre testigos directos del procedimiento que terminó con la vida de Pérez Volpin. Puntualizó que cuatro profesionales que intervinieron se reunieron, posteriormente, con el director médico general del Sanatorio, antes de declarar en la causa. “Eso es algo que no corresponde”