Detrás de las críticas de la diputada Elisa Carrió al Ministro de Justicia Germán Garavano, se esconde una dura interna que divide al gobierno nacional.

La fundadora del ARI arremete con fuerza para que Macri defina su postura de encarcelar el pasado. Por su lado, Garavano declaró días atrás que «la Justicia tiene un desafío y en esto se ha avanzado mucho: que estos casos lleguen a juicio oral y se dicte una sentencia. Ese es el ideal al que debemos aspirar». Y añadió: «Es importante que haya más casos que lleguen a juicio oral que prisiones preventivas». La respuesta que recibió de Carrio es un pedido de juicio político contra ministro de Justicia. Este jueves lo ratificó con un comunicado en el que señala que «la Coalición Cívica Ari, a través de sus órganos institucionales y partidarios, ratifica el pedido de juicio político al Ministro de Justicia Garavano», afirmó Carrió a través de un comunicado, agregando que: «La República está sumamente herida por un sector del gobierno que por conveniencia política no desean verdad, justicia y condena. Esto no es negociable. Ni la República. Ni la impunidad. El Presidente lo sabe desde enero del 2015. No volvamos al pasado Sr. Presidente». Garavano buscó poner paños fríos a la acalorada situación. Este jueves al salir de la reunión de Gabinete, que se realizó en la Casa Rosada, señaló: “Nosotros no hemos tenido un entredicho, ha sido un cuestionamiento de ella hacia a mí. Yo no tengo ningún reproche, ni nunca lo he tenido hacia ella, más allá de los matices o diferencias que podamos tener de opinión».