La alianza Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires, anunciada con bombos y platillos en los primeros días de agosto en el café Tortoni, no termina de anclar en el parlamento porteño. Intereses cruzados mantiene abierta la grieta de una sociedad que se ha constituido en todo el país, menos en la Capital Federal.

El último jueves el bloque Evolución, que nuclea legisladores radicales, acompañó la votación del polémico proyecto oficial que plantea un aumento en el costo de las multas a las contravenciones. Una dolarización, según describen los opositores con bastante criterio de realidad ya que aumentarán su valor según el precio de la nafta que se mueve al compás de la cotización del dólar. Los radicales votaron a favor, pero evitaron dar argumentos en la sesión. Fue un acompañamiento a regañadientes, aún estaba vigente el enojo por la determinación unilateral de Larreta de impulsar por decreto la creación del Complejo Hospitalario Sur, publicado el último lunes en el Boletín Oficial. “Otra vez se cortaron solos, es un tema muy sensible”, comentó sin ocultar la bronca uno de los voceros ante la consulta de CP. En el plenario de la Comisión de Salud, que preside el alfil de Santilli, José Luis Acevedo, el tema fue central con duros cuestionamientos al decreto, exigiendo que el tema pase por el parlamento para ser debatido. Acevedo intentó una tibia defensa relatando que no se trataba de un hecho consumado. Más tarde, ante los periodistas acreditados, reconocería que no estaba al tanto del tema “la verdad es que no tenemos nada hoy acá (en la Legislatura), cuando llegue el momento daremos el debate”, expresó. La vicepresidenta de la comisión, la radical Patricia Vischi, se mostró distante en el plenario y solo atinó un lacónico “no está mal, pero podría haber pasado por la Legislatura”, cuando fue consultada.

No ha sido el único tema donde hubo distancia entre radicales y el gobierno porteño. Evolución ya anunció que no acompañará UniCABA, y la diputada oficialista Cristina García ya expresó que no acompañarán el proyecto de Marcelo Guouman buscando visibilizar el servicio que presta UBER. Así de tensa se encuentra la relación entre los socios de una alianza más anunciada que concretada. Por momentos se dobla, pero no se rompe.