Al caer la tarde de este miércoles el ex Vicepresidente, Amado Boudou, salió de la cárcel de Ezeiza, habló brevemente con los periodistas que lo esperaban, privilegió hablar con algunos más que con otros, se solidarizó con el resto de los dirigentes políticos, empresariales y sindicales que consideró son presos políticos del régimen macrista y se abrió paso hasta subirse a un auto que lo llevó a su departamento.

Más tarde amplió sus declaraciones en los estudios de C5N. Volvió a hablar del «abuso de la prisión preventiva» que aplica por estos días un sector de la justicia federal. Boudou, que fue condenado a 5 años y 10 meses de cárcel por cohecho pasivo y negociaciones incompatibles durante la compraventa de Ciccone, ratificó su inocencia y describió la tendenciosa acción en su contra de quienes lo condenaron con «un fallo de 400 páginas llenas de adjetivos y garabatos en el que trataron de escribir lo inescribible» sostuvo en tono crítico al Tribunal Oral Federal 4 que lo condenó con fallo dividido. El anterior presidente de ese tribunal, Pablo Bertuzzi, fue ascendido inmediatamente tras el fallo condenatorio de Boudou, a la estratégica Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal. Boudou revindicó las políticas sociales y económicas del gobierno que integró afirmando que el cargo de Vicepresidente lo ocupó con lealtad y en defensa de políticas de distribución y equidad. «Voy a seguir defendiendo mi inocencia», remarcó recordando que siempre estuvo a derecho en las causas judiciales que lo tienen en la mira. Boudou lleva un dispositivo electrónico que controla por donde se encuentre, ya que no puede moverse por encima de los 100 kilómetros en derredor del domicilio que fijó.