Por Claudio Leveroni

Un apotegma que el peronismo destaca, en lo que el propio Perón definió como las 20 verdades, que en la escala de valores para todo peronista primero está la patria, después el movimiento y luego los hombres. La consigna fue desempolvada por estas horas desde el movimiento creado por quien fuera tres veces presidente de los argentinos, para recordársela al actual Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni cuyo protagonismo ha desbordado de personalismo en los últimos días.

Berni fue frenado en seco por la Ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic en una reunión convocada para limar asperezas, después de reclamos públicos realizados por el funcionario provincial colocando en el foco de sus críticas a la propia ministra nacional. Berni, que comanda una fuerza policial con 100 mil policías, pidió más presencia de las fuerzas nacionales de seguridad en territorio bonaerense. Frederic, que tiene a su mando 30 mil efectivos de distintas fuerzas, le señaló que hay 7.500 agentes en el ámbito de la provincia. Berni, golpeó con el puño la mesa, asegurando que no se ven esas fuerzas. «¿Pensás que por ser mujer me podés intimidar?», le respondió con mesura la ministra colocando un momento de máxima tensión en la reunión, de la que también participó Kicillof como testimonia la foto que acompaña esta nota. El gobernador puso calma y bajó los decibeles a los que había llegado el encuentro. Finalmente, se acordó un plan con diversos operativos que se realizarán en lugares definidos como «calientes» en el Gran Buenos Aires.

Si bien muestra una postura determinante y muy identificada con el peronismo puesto en acción, la permanente sobreactuación de Berni en distintos temas despertó resquemores internos. “¿Estás en campaña?”, lo sorprendió con la pregunta el periodista Samuel Gelblung este miércoles en su ciclo televisivo, descifrando el real motivo de tanto alarde dialecto de Berni, quien se muestra más preocupado por asistir a los programas televisivos que a las reuniones de gabinete provinciales. “Soy un hombre de acción”, repite el ministro con insistencia para justificar algunos desbordes en su tarea.

Berni sabe que no hay muchos voluntarios con su perfil para estar al frente de un área sumamente conflictiva. Conducir la bonaerense requiere de condiciones muy particulares que no muchos reúnen en el ámbito de la militancia política. Quienes conocen la comidilla interna del armado provincial aseguran que Berni ocupa ese lugar por sugerencia de Cristina Fernández. Es posible que sea así. Lo que parece ya indisimulable es que utilizará todas las herramientas posibles para que ese cargo que ocupa sea su plataforma de lanzamiento hacia un escalón superior en sus objetivos políticos. Atrás queda aquello de primero la patria, segundo el movimiento y tercero los hombres.