La Secretaría del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) notificó la semana pasada que está abierto el proceso de propuesta de candidaturas para la elección del próximo presidente de la organización. El gobierno argentino viene hilando alianzas con la esperanza de tener un representante de nuestro país en la presidencia del mayor banco regional del mundo, fundado en 1959, con sede en Washington, 48 países miembros asociados y 2 mil empleados. El BID tiene un capital superior a los 100.000 millones de dólares, y anualmente otorga más de 13.000 millones en países de Latinoamérica para financiar proyectos de desarrollo regional.

Alberto Fernández fijó pautas para que Cancillería realice los enlaces correspondientes con la intención que un argentino encabece el Directorio del BID. Gustavo Béliz, actual secretario de Asuntos Estratégicos, es el candidato. Su elección no será sencilla. Para ser electo Presidente del BID, el candidato debe tener el apoyo de un número de países miembros del Banco que le den mayoría absoluta del poder de sufragio del Banco, así como también una mayoría absoluta del número de países (26) miembros de las Américas.

Estados Unidos es el principal aportante y por lo tanto quien tiene el mayor porcentaje de votos (30%). El presidente Trump ya planteó que quiere un representante de su país al frente del BID para darle continuidad a sus políticas para la región. Mantuvo la titularidad en los últimos 15 años con Luis Alberto Moreno Mejía, un norteamericano (nació en Filadelfia) de origen colombiano que asumió la presidencia del BID en octubre de 2005 y fue reelegido para un tercer mandato el 14 de septiembre de 2015. Moreno Mejía se despachó hace pocas horas con un mensaje en twitter felicitando al gobierno argentino y a sus acreedores por alcanzar un acuerdo sobre la deuda del país. “Es un paso importante en la recuperación económica”, señaló.

Las chances que Trump logre su objetivo son altas, cuenta con el apoyo ya declarado de Brasil (11,3%) y Colombia (3,1%).  Las posibilidades argentinas (11,3%), se encuentra en el apoyo de los países de la Unión Europea que juntos reúnen el 16% de los votos y México (7,2%). Los tres porcentajes juntos, si bien no lograrían imponer al nuevo presidente, podrían imposibilitar el nombramiento del candidato de Trump.

Los estatutos del Banco señalan que es necesario reunir, al menos, el 75% de los países asociados en la votación del nuevo directorio. La elección tendrá lugar en una reunión virtual de los Gobernadores del BID el 12 al 13 de septiembre próximo. Un cuestionamiento para que no se realice es, justamente, que sea por videoconferencia. De no realizarse habrá una espera de un año para un nuevo plenario. En el 2021 la realidad geopolítica, elecciones de por medio en varias naciones, podría ser distinta y las chances argentinas también.