Para Los Pumas será un domingo de descanso y reflexión en Tokio. Lo harán mientras preparan las valijas para trasladarse este lunes hasta Saporo, la ciudad donde enfrentará el próximo sábado a Tonga. La derrota ante Francia ha dejado huellas que transitan desde la decepción hasta el enojo propio. Así lo reflejaron en su primer contacto con los periodistas argentinos que cubren el torneo. “No estuvimos bien parados defensivamente, especialmente en el primer tiempo”, explicó Urdapilleta. “Hay que hablar entre nosotros, estar fuerte de la cabeza porque quedan tres partidos y no hay nada perdido. Hay algunos que están medios bajos que tenemos que motivarlos. Vamos a luchar hasta el final”. Una reflexión parecida tuvo Javier Ortega Desio destacando “regalamos un tiempo”. El octavo afirmó “la oportunidad era hoy. Hace mucho tiempo que estábamos trabajando para este partido, siento angustia y frustración”.  El salteño Figallo estaba conmovido. “Hay que jugar en el nivel que jugamos en el segundo tiempo, si lo hacemos podemos ganarle a cualquiera”. Moyano expresó una “sensación amarga, ahora nos quedan tres finales y el equipo debe recuperar la confianza”.