En un claro gesto de apoyo al ex presidente de Brasil, Alberto Fernández, visitará hoy a Luiz Inácio Lula da Silva que se encuentra detenido en una prisión de Curitiba donde cumple una condena desde el año pasado.

El candidato a presidente por el Frente de Todos antes de recomponer su vínculo con Cristina Kirchner se había manifestado solidariamente con Lula. Más aún participó de un grupo internacional que reclama su liberación. La presidenta del Partidos de los Trabajadores (PT), la senadora brasileña Gleisi Hoffmann, en diálogo con FM La Patriada confirmó ayer que acompañarán a Fernández en esta visita. En sus declaraciones la senadora afirmó que «La situación que viven Cristina Kirchner, Correa y Lula es parte de un mismo plan de persecución política que se da en todo el continente con los gobiernos que defienden los intereses populares». Durante la gestión de Lula al frente del gobierno 30 millones de brasileros salieron de la pobreza, una estadística que, en cantidad, es inédita en la historia de América. Lula fue condenado sin pruebas (se lo acusó de haber recibido un departamento como coima), por la sola presunción del juez Sergio Moro, quien ahora es ministro de Justicia de Jair Bolsonaro. Moro quedó este año duramente cuestionado por una serie de filtraciones que revelaron su accionar irregular durante la investigación. En una serie de audios, se escucha al ex juez de dirigir la causa para involucrar a Lula en el caso conocido como «Lava Jato».