Un discurso cargado de valores para la Argentina que se inicia con su mandato presidencial fue el planteo de Alberto Fernández en su primer mensaje como flamante mandatario. Desde el Congreso Nacional y tras recibir los atributos por pate de Mauricio Macri, Fernández desplegó durante 61 minutos los ejes centrales que motorizará su gestión. Se refirió a la necesidad de bajar los niveles de odio que hay en la sociedad, “tenemos que superar el muro del rencor y del odio, superar el muro el hambre y el muro del despilfarro de nuestras energías productivas”.

Priorizó la lucha contra el hambre definiéndola como un insulto para los argentinos: “Los únicos privilegiados son los que han quedado atrapados en el pozo de la pobreza y la marginación”.

Sobre el brutal endeudamiento que hereda de la gestión Macri, el presidente Fernández afirmó: “El gobierno que acaba de terminar su mandato ha dejado al país en una situación de virtual default”, aseguró que el país pagará sus deudas, pero todos los sectores acreedores deberán entender que apostaron a un modelo neoliberal que ya fracasó varias veces en distintos países del mundo. “No hay pagos de deuda que se puedan hacer si el país no crece”, y agregó «el país tiene la voluntad de pagar la deuda, pero carece de la capacidad para hacerlo»

Fue enfático en la crítica a la discrecionalidad con que se ha manejado al poder Judicial persiguiendo adversarios políticos del gobierno de turno. “Nunca más una Justicia contaminada por los servicios de inteligencia, a una justicia contaminada por operadores judiciales, procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos. Nunca más a una justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno que es utilizada para saldar discusiones políticas ni una política que judicializa los disensos para eliminar al adversario de turno”, prometiendo enviar un proyecto en los próximos días para fortalecer la independencia judicial. También avanzó contra los servicios de inteligencia, en especial el AFI. “He decidido intervenir la Agencia Federal de Inteligencia”, enfatizó para destacar que los fondos reservados serán asignados para financiar el plan contra el hambre.

Repasando áreas señaló se restituirá al “Ministerio de Salud para devolverle a la Argentina una atención de calidad tanto en lo profesional como en lo humano”. También le pidió a los que más tienen acompañar políticas de mayor igualdad distributiva, “en un contexto de gravedad extrema de emergencia debemos comprender que no existe la posibilidad de pedirles más esfuerzo a quienes tienen hambre, no se le puede pedir más sufrimiento al que no llega a fin de mes. Debemos salir de esta situación con solidaridad”.

Alberto Fernández también señaló la necesidad de mayor transparencia en la relación del gobierno con la prensa, recordando que se vienen destinando 9 mil millones de pesos anuales en pautas publicitarias. En ese sentido destacó: “No habrá pautas del Estados para financiar programas individuales de periodistas. Cuentas claras conservan la amistad y el respeto”. Destacó que los avisos serán direccionados a las empresas mediáticas con un contenido que no tenga por objeto ensalzar las acciones de gobierno.

Cuando habló de seguridad señaló la necesidad de “escapar a la lógica del gatillo fácil y de justificar muertes por la espalda” en clara referencia al caso Chocobar.”