El presidente Alberto Fernández, acompañado por cinco gobernadores, anunció que la próxima fase del aislamiento regirá hasta el 2 de agosto y tendrá como base distintiva la responsabilidad individual y colectiva de los argentinos. “Les pido a todos mucha responsabilidad individual. Porque, que esto lo podamos contener en un marco de mayor amplitud está directamente vinculado a lo que cada uno de nosotros seamos capaces de hacer para cuidarnos y para cuidar al otro”, afirmó Fernández para destacar que el virus está en circulación y lo hace a gran velocidad. El presidente mostró gráficos y se entusiasmó por la baja de la tasa de incidencia en comparación con países de la región.

“El riesgo latente sigue estando en el AMBA que concentra el 91% de los casos”, especificó señalando que el tiempo de duplicación de casos se amplió de 14 días a 24 en las últimas dos semanas, lo que marca que el proceso se amplía con relativa lentitud y con baja letalidad (cantidad de muertos de acuerdo a los contagios).

También remarcó que se hizo más lenta la ocupación de camas dentro del AMBA, con un porcentaje que llega al 64% de las que corresponden a Unidades de Terapia Intensiva (UTI). “La mortalidad es baja en relación al resto del mundo”, destacó el presidente.

Por su parte, el Jefe de Gobierno porteño reivindicó el trabajo en equipo y adelantó un plan gradual de ampliación que dividió en 6 etapas. “Confiamos en la responsabilidad de todos”, reiteró Larreta para dejar en claro que habrá apertura de comercios paulatina y más días de salidas con los niños. El titular de la administración porteña también dejó en claro que se seguirá desalentando la utilización del transporte público de pasajeros con un estricto control para que solo sea utilizado por trabajadores esenciales.

El gobernador Kicillof describió la etapa que viene como una “cuarentena intermitente” manifestando que la situación en la provincia de Buenos Aires presenta características bien distintas con 65 municipios que están en fase 5 con muy pocos casos, mientras que otros como en el primer cordón del GBA hay 1 caso cada 100 habitantes. El gobernador destacó que la región tiene 13 mil camas dispuestas para aislamientos.